Con 200 € apartados para empezar a opositar, una cuota de 168 € parece dejarte 32 € para los apuntes. Hasta que bajas un poco más en la página y ves los 50 € de matrícula. De repente te faltan 18 € y todavía no has comprado el temario.
Son las tarifas ordinarias que publica el CEF para el grupo inicial de Administrativo del Estado (C1). El centro anuncia también una promoción de matrícula sujeta a condiciones. Si te la aplican, esos 50 € siguen en tu cuenta. Si no, la primera mensualidad y la matrícula suman 218 €. El temario se paga aparte.
Para hacer las cuentas he tomado seis meses de preparación en Madrid, por turno libre. El recibo de la academia es la parte fácil. Lo interesante viene al poner las clases en el calendario: quizá te pillan de camino al salir del trabajo, quizá necesitas pagar a alguien para que recoja a tu hija o quizá justo esa tarde haces el turno extra que te cubre la compra de la semana.
Cuánto suman seis mensualidades de 168 €
Seis mensualidades del CEF suman 1.008 €. Si pagas la matrícula ordinaria, son 1.058 €. Quedan por añadir el temario si decides comprarlo y los desplazamientos que supongan un gasto adicional. Los derechos de examen, cuando correspondan, van aparte en cualquier modalidad.
La ficha actual del CEF presenta esta preparación como online, con clases en directo que quedan grabadas. Antes de organizar seis meses alrededor de una clase, pediría tres datos juntos: qué grupo admite incorporaciones, cuánto cuesta el temario de ese grupo y qué pagarías exactamente al matricularte. Si prefieres clases presenciales en Madrid, necesitarás confirmar esa modalidad y su presupuesto con el centro elegido; tener sede en la ciudad no demuestra que ese curso se imparta allí.
Con el transporte haría una cuenta bastante literal. Si te bajas del metro dos paradas antes de casa con el abono que ya usas para trabajar, el viaje a clase puede costarte cero euros más. Si tienes que volver a Madrid el día que teletrabajas y compras dos billetes para hacerlo, esos billetes sí forman parte del coste de estudiar.
El trayecto también te cuesta tiempo. Yo lo apuntaría al lado del horario, sin convertir cada minuto en euros. Otra cosa es que para llegar a clase tengas que salir antes del trabajo y eso se note en la nómina.
El coste que no aparece en el recibo
Supongamos que hasta ahora cubrías un turno extra al mes y que cada turno te dejaba 70 € netos. Es una cifra de ejemplo. Si renuncias a esos turnos durante medio año para poder estudiar, entrarán 420 € menos en tu cuenta. Da igual que los apuntes sean prestados o que hayas pagado una academia.
En ese caso, los seis meses del grupo del CEF con matrícula ordinaria tendrían dos efectos separados: 1.058 € pagados al centro y 420 € que dejarías de cobrar. El margen disponible en casa se reduciría en 1.478 €, antes de los gastos adicionales. Si mantienes los turnos, tacha esos 420 € enteros. No hay razón para cargárselos a la oposición porque aparezcan en un ejemplo.
Hay tardes de estudio que salen caras por otro motivo. Igual quien te recoge normalmente a la niña puede hacerlo los martes, pero los jueves tendrías que pagar dos horas de ayuda. Ese importe sí cuenta, aunque el recibo no lleve el nombre de la academia. En cambio, las dos horas que estudias el domingo mientras el resto de la casa duerme pueden costarte un buen madrugón sin mover un euro del banco. Conviene distinguir ambas cosas cuando se habla de cuánto cuesta opositar.
¿Cuándo compensa pagar seis meses por adelantado?
En una modalidad online desaparece el viaje a clase. La diferencia que a mí me parece más fácil pasar por alto está en el cobro. Dos planes pueden darte acceso a las mismas clases grabadas y, aun así, pedirte cantidades muy distintas el día que te apuntas.
Tomé como ejemplo las tarifas de Formación Ninja para Auxiliar y Administrativo. El plan mensual cuesta 60 € con 20 € de matrícula inicial. El semestral son 300 € en un solo pago. Para ver cuándo empieza a compensar el adelanto, basta con seguir el dinero mes a mes.
| Dinero pagado hasta ese momento | Con cuotas mensuales | Con pago semestral |
|---|---|---|
| Al apuntarte | 80 € | 300 € |
| Al terminar el cuarto mes | 260 € | 300 € |
| Al terminar el quinto mes | 320 € | 300 € |
| Al terminar el sexto mes | 380 € | 300 € |
Hasta el cuarto mes habrías desembolsado menos pagando por cuotas. El cruce llega en el quinto. Si completas el semestre, adelantar el dinero te ahorra 80 €. Para conseguir ese ahorro hacen falta 220 € más el primer día. Son dos comparaciones diferentes, y las dos importan si esa semana también vence el seguro del coche.
Por eso me fijaría en cuándo vas a usar el curso. Si tienes los seis meses organizados y el dinero reservado, el cálculo es sencillo. Si acabas de pedir un cambio de turno y aún no tienes respuesta, hay valor en poder decidir el mes que viene qué hacer con el siguiente pago. Eso no se ve cuando la única cifra de la comparativa es el precio por mes.
Por libre, el primer sábado puede costar cero
En la sede electrónica del INAP está el expediente de ingreso libre al Cuerpo General Administrativo. Ahí puedes consultar la convocatoria, abrir un cuestionario oficial y descargar su plantilla de respuestas. Con un ordenador y conexión que ya tengas, puedes dedicarle la primera mañana sin pagar clases ni comprar material.
Ese primer intento también ayuda a gastar con algo más de tino. Si fallas una pregunta y sabes enseguida en qué apartado buscar la explicación, quizá te apañes con la normativa y tus apuntes. Si te pasas cuarenta minutos intentando ubicarla, puede merecerte la pena un manual ordenado. Y si tienes el tema dominado pero repites siempre los mismos ejercicios, probablemente le sacarías más partido a una batería de preguntas que a otro libro de teoría.
El peligro para el presupuesto por libre está en las compras pequeñas. El manual lo compras en noviembre. La suscripción de test entra en diciembre. En enero imprimes dos bloques que te cuesta leer en el portátil. Cada decisión puede tener todo el sentido del mundo. Para compararlas con el coste de una academia, conviene recuperar los tres cargos del banco y sumarlos. «No pago clases» y «no he gastado nada» pueden acabar siendo dos cifras muy distintas.
Lo que pondría sobre la mesa en casa
Pagar 300 € de golpe y dejar de cobrar un turno extra son decisiones distintas. La primera puedes tomarla mirando el saldo de hoy. Para la segunda necesitas abrir el cuadrante del mes que viene. Si compartes gastos en casa, yo llevaría las dos cosas a la conversación. Es fácil ponerse de acuerdo sobre el precio del curso y olvidarse de que el sábado extra era el que pagaba la luz.
Guardaría un hueco en el presupuesto para revisarlo después del primer mes. Para entonces ya tendrás el cargo real de la academia, sabrás cuánto has impreso y habrás hecho el trayecto unas cuantas veces. Igual esos 32 € que pensabas gastar en apuntes te hacen más falta para volver a casa los jueves.
Y antes de elegir cómo pagar, hablaría con quien organiza los turnos. En el ejemplo de los 70 €, mantener el extra de dos sábados ya son 140 € en casa. El descuento por adelantar el semestre entero eran 80 €. A veces, la conversación que más dinero te ahorra es la que tienes en el trabajo antes de matricularte.